¿Has pensado alguna vez lo perfecto que sería vivir en un musical?
El caso es que yo si.
Desde siempre me han atraído estas obras; historias que contienen musica, coreografías aprendidas en segundos y grandes personajes de voces maravillosas a los que no les da miedo expresar lo que sienten a través de una canción.
¿A quien no le gustaría algo así? Levantarte un día y empezar la mañana con ''Hoy no me puedo levantar'', por ejemplo. Ir al bar con los amigos una noche de juergas y que alguien comenzara con ``Over and Done with''. Ver a esa persona especial y comenzar con ''Mamma Mia'' a pleno pulmón. O simplemente cantar porque queda mejor una conversación superflua como banda sonora.
Pero aún mas, ¿No te ha pasado que cuando estas solo en un lugar publico, pongamos el autobus, y empieza a sonar en tus cascos esa canción que justo coordina con tu estado en ese momento?
¿No te ha ocurrido que una fuerza sobrenatural invocaba a tu cuerpo a levantarse del asiento y hacer la interpretación de tu vida?
A mi sí.
Y se que no soy la única.
Dándole algunas (o muchas) vueltas, he llegado a una conclusión: Y si en ese momento nuestro cuerpo y mente nos pide hacer eso... ¿No será que necesitamos expresarnos?
¿No será que estamos tan callados a lo largo de toda nuestra vida que, como sabio que es, nos pide explotar?
Y entonces...¿Porqué no lo hacemos? ¿Porqué no explotamos?
Ahora es cuando te preguntarás, pero... ¿Y si no se cantar?
¡No es necesario saber cantar! Siete artes componen nuestra cultura, siete maravillosas salidas que con intermitentes de neón nos indican las vías de escape de la realidad.
Yo escribo, otros cantan, pintan, crean películas sobre ello o composiciones ingeniosas que muestran un modo de ver la vida.Los más suertudos hablan con esa persona que les comprende tan bien.... ¡No importa el modo ni la manera de llegar al punto, eso es lo mejor!
Los musicales no tienen que quedarse en ese mundo paralelo que es nuestro subconsciente. Podemos crear el nuestra propia versión de él en la vida real.
Tal vez no sea bonito, tal vez sea inconexo, tal vez sea una estupidez y solo me pasa a mi. Pero, ¿que quieres que te diga? En mi cabeza es un SHOW.
Marina.
