domingo, 12 de abril de 2015

Cuando ocurren esos pequeños eurekas.


En ese preciso instante...

La fotografía es esa disciplina que te permite guardar momentos únicos de toda la vida. 
Puden ser momentos divertidos, tristes, melancólicos, o que se yo. Otros que, sin embargo quieres olvidar pero que, por suerte o por desgracia, están guardados en ese papel tan peculiar. O que, simplemente, son recuerdos que por nada del mundo querrías perder y que gracias a esta técnica es muy poco probable que desaparezcan. 

No hace falta que la fotografia sea profesional, mientras que recoja ese instante perfecto. Gracias a ellas te permiten revivir el momento en el que la tomaste, evocando las mismas sensaciones que viviste en aquel preciso instante como puede ser un olor, un sabor, un sentimiento o cualquier aspecto relevante que ocurriera en el momento en la que la tomaste. Será en ese conciso momento cuando esboces una sonrisa tan grande que incluso tu misma pensaras que estas loca por reírte de un simple papel o, puede ser también, que se te caiga una lagrima por las mejillas recordando el dolor de ese instante, pero eso significará que la fotografía ha cumplido con su objetivo. 

Aunque las técnicas de la fotografía se han ido desarrollando cada vez más en los últimos años y las cámaras fotografiadas no son lo que eran antes, debido a que la tecnología ha echo cicatriz en ellas, todas tiene como propósito intentar capturar o recoger la misma esencia: Ese preciso instante.  


Doy gracias a esa persona que logro descubrir un elemento, mediante el cuál nunca se podrán perder esos específicos momentos de la vida que si no hubieran ocurrido, hoy en día no seriamos los mismos. 

Podréis pensar que yo no se mucho de fotografía o que al haber leído estas palabras habéis rememorado esa imagen que os hizo sentir todas esas emociones, pero sabes una cosa, En mi cabeza es un SHOW. 

Raquel. 



Mírate al espejo


Sinceramente, yo soy mucho de mirarme en el espejo. No porque sea presumida, sino porque me gusta descubrir mi habilidad para hacer el tonto delante de mí misma. No puedes negarlo, yo se que a ti también te pasa.

Considero que mirarte al espejo es indispensable para empezar cada día con una sonrisa. Frente a él ensayo mis gestos, me cepillo los dientes, me peino, me maquillo, canto, bailo y un millón de cosas más que se quedan entre mi espejo y yo ;) He de decir que me cuida bastante bien a lo largo del día.

Un espejo ha iniciado las mejores ideas, se han ensayado grandes e históricos discursos delante de él, es el único que nos ve desnudos, el que decide el vestido de tu boda, el que te ayuda a elegir entre una corbata u otra, el que te quiere por tus imperfecciones y por tus perfecciones, donde surgieron probablemente las mejores letras de canciones, el que nunca te da la espalda, el que cuando cierra los ojos todavía sigue ahí,...

Puede ser de varios tamaños, de múltiples formas: redondos, cuadrados, con marco, sin él, de cuerpo entero o sólo la cabeza. Pero al fin y al cabo, es un espejo y nunca te juzgará por quién eres, sólo depende de ti. Y es que frente al espejo y en mi cabeza, es un SHOW.
Sandra