Es curioso como algo extraordinario irrumpe en tu vida sin darte cuenta de cómo ni cuándo ni por qué. Y así, sin darte cuenta también desaparece dejando una casi imperceptible niebla la cual solo tú ves y no te deja pensar con claridad. En ese momento, te preguntas qué has hecho mal y al no hallar respuesta alguna solo queda culparse a uno mismo.
Comienza, entonces, una guerra entre querer seguir adelante sin aquello que te hacía feliz con la esperanza de que lo encontrarás en otro lugar, y querer volver hacia atrás, olvidar el error y ser feliz con el miedo a perderlo de nuevo.
Y mientras te dirimes entre una opción o la otra, apartas todo y a todos. Caes en un sueño profundo, con la típica música melancólica de un fracasado. Recuerdas todo lo que te habías propuesto, todos los futuros posibles que te habías imaginado y que se han derrumbado con solo una palabra.
Dirás que esto es una exageración, una cosa sin importancia. Pero... en mi cabeza es un SHOW.
Sandra
No hay comentarios:
Publicar un comentario