domingo, 12 de abril de 2015

Mírate al espejo


Sinceramente, yo soy mucho de mirarme en el espejo. No porque sea presumida, sino porque me gusta descubrir mi habilidad para hacer el tonto delante de mí misma. No puedes negarlo, yo se que a ti también te pasa.

Considero que mirarte al espejo es indispensable para empezar cada día con una sonrisa. Frente a él ensayo mis gestos, me cepillo los dientes, me peino, me maquillo, canto, bailo y un millón de cosas más que se quedan entre mi espejo y yo ;) He de decir que me cuida bastante bien a lo largo del día.

Un espejo ha iniciado las mejores ideas, se han ensayado grandes e históricos discursos delante de él, es el único que nos ve desnudos, el que decide el vestido de tu boda, el que te ayuda a elegir entre una corbata u otra, el que te quiere por tus imperfecciones y por tus perfecciones, donde surgieron probablemente las mejores letras de canciones, el que nunca te da la espalda, el que cuando cierra los ojos todavía sigue ahí,...

Puede ser de varios tamaños, de múltiples formas: redondos, cuadrados, con marco, sin él, de cuerpo entero o sólo la cabeza. Pero al fin y al cabo, es un espejo y nunca te juzgará por quién eres, sólo depende de ti. Y es que frente al espejo y en mi cabeza, es un SHOW.
Sandra





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